Roger Moore: un hombre seductor que traspasó la pantalla

El actor murió a los 89 años, víctima de un cáncer. Fue quien más veces interpretó a James Bond.

Roger Moore: un hombre seductor que traspasó la pantalla
Roger Moore: un hombre seductor que traspasó la pantalla

No hubo agente secreto más británico que él. Fue James Bond a lo largo de siete películas de la salga (hasta ahora, el que más veces interpretó al famoso espía) y símbolo de la estética relajada de los ‘70. Ayer, a los 89 años murió Roger Moore. El actor, víctima de un cáncer que lo afectó brevemente en el último período de su vida, se encontraba en su casa en Suiza.

Nacido en Londres en octubre de 1927, de origen humilde, enseguida se interesó por la actuación. Después de un intento por ser dibujante de historietas, encontró en el modelaje un medio de vida que le abriría muchas puertas. Las del cine, más precisamente. En César y Cleopatra, un clásico de 1945 debutó con un papel de centurión romano.

Decidido a ser actor, estudió teatro en Inglaterra y luego probó suerte en los Estados Unidos. El mismo contó, en más de una ocasión, que algunos directores le daban consejos porque no lo consideraban un actor de talento. Pero eso no minó su autoestima. De regreso en su país y con personajes como Ivanhoe, fue cuando realmente comenzó a encauzarse en su carrera aunque casi siempre se destacaba en papeles de dandy, hedonista y seductor.

A comienzos de los años ‘60 un personaje televisivo sería el punto de partida fundamental que empezó a expandir su fama: Simon Templar, El Santo. Era un ladrón que robaba al estilo Robin Hood, a criminales más peligrosos que él.

Luego le siguió otra serie de moderado éxito en la que formó una dupla junto a Tony Curtis: Dos tipos audaces, dos detectives millonarios y aventureros más preocupados por la buena vida que por los casos a resolver.

Y de ahí, en 1973 saltó a su personaje más conocido, fue el sucesor de Sean Connery interpretando a James Bond a lo largo de siete filmes. Con 45 años, Moore, el agente 007 se volvió más clásico en su estilo inglés.

Las películas que protagonizó hasta 1985 fueron: 007 vive y deja morir, El hombre de la pistola de oro (con Christopher Lee como villano), La espía que me amó, Moonraker, Solo para sus ojos, Octopussy y Panorama para matar, donde enfrentó al malvado que encarnaba Christopher Walken.

Con 58 años y todo el aplomo británico intacto, decidió retirarse (lo había decidido un par de años antes pero la insistencia de los productores estiró su permanencia una película más) para dejarle paso en la saga a su sucesor, Timothy Dalton, que nunca logró eclipsarlo. Según contó Moore en una entrevista hace algunos años, el mejor Bond es, en su opinión, el actual: Daniel Craig.

Al parecer Moore odiaba las armas tanto com amaba los autos de lujo y los cócteles que bebía el agente 007. También fue un amante de los habanos que su personaje fumaba asiduamente.

Moore recibió varios títulos honoríficos como el de Caballero del Imperio Británico (era Sir Roger Moore) y desde 1991, interesado por las causas humanitarias, también fue embajador de Unicef.

A pesar de sentirse profundamente británico, eligió pasar varios años de su vida en Mónaco y luego en Suiza, para evitar los altos impuestos de Gran Bretaña.

En su etapa posterior a Bond, siguió participando de películas inglesas, estadounidenses e italianas pero ninguna demasiado recordada, o con personajes secundarios, salvo Patos salvajes (1978) que rodó junto a sus compatriotas Richard Harris y Richard Burton y en la que interpretaban a un trío de mercenarios maduros.

El actor tuvo cuatro matrimonios aunque mantuvo un perfil bastante bajo para la época. Su primera esposa fue una patinadora varios años mayor, Doorn van Steyn. Después se casó con la cantante Dorothy Squires y más tarde con la actriz italiana Luisa Mattioli. Con ella mantuvo la relación más larga y también tuvo a sus tres hijos; Deborah, Geoffrey y Christian. Pero luego se enamoró de Kiki Tholstrup, y con ella vivió los últimos 20 años.

En un comunicado oficial sus tres hijos expresaron con dolor la muerte de su padre: “El afecto que nuestro padre sintió cada vez que se subió a un escenario o se puso frente a una cámara le empujó a seguir trabajando con noventa años. Gracias Papá, por ser tú y por ser tan especial para tanta gente”.

Sir Roger Moore supo tomarse con humor algunas críticas que recibió a lo largo de su vida. Y alguna vez declaró: “Me encantaría ser recordado como uno de los mejores Rey Lear o Hamlet de la historia. Pero, ya que no va a ocurrir, estoy bastante contento de haber sido Bond”. Su nombre ya es parte de la historia del cine y para los fanáticos de la saga, un héroe.

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