Recital del Indio Solari caos y dos muertos

El show en Olavarría estaba habilitado para un máximo de 200 mil personas, según confirmó el intendente. Pero hubo unas 350 mil. La fiscal del caso dijo que se vendieron entradas sin límite.

Se esperaban 150 mil personas, el Indio Solari reconoció desde el escenario “200 mil y pico” y se estima que al final fueron unas 350 mil. Muchos llegaron a Olavarría sin entrada y la compraron a último momento y otros se metieron sin pagar. No alcanzaron los 1.400 efectivos de seguridad privada contratados por la productora, que debían ocuparse del control adentro, ni los 1.100 policías bonaerenses ubicados en los alrededores. Así fue que la fiesta ricotera del sábado por la noche terminó en tragedia.

Hubo avalanchas y desmanes durante el mega recital. Al cierre de esta edición, eran dos los muertos y había decenas de heridos (dos de ellos seguían muy delicados). Todavía quedaban cientos de varados en la terminal de ómnibus. Y más de 300 personas eran buscadas a través de las redes sociales y en el hospital local, según un relevamiento realizado por este diario. Desde En Vivo S.A, a cargo de la organización del evento, prefirieron no dar declaraciones. En tanto, el intendente de esa ciudad, Ezequiel Galli, aseguró que “la situación se fue de las manos”.

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“Lamento profundamente que la fiesta haya terminado así. Si bien no tengo responsabilidades legales con los fallecidos, me siento responsable con la situación”, dijo Galli ayer al mediodía en una conferencia de prensa y destacó, tras advertir que el predio estaba habilitado para albergar unas 200 mil personas, que “no esperaban tanta gente”.

En diálogo con Clarín, voceros del Municipio explicaron que se calculó la seguridad pensando que iban a recibir a 150 mil espectadores y que incluso, para cubrirse, apuntaron a 170 mil. “Nunca se nos ocurrió que podían ser más. Suponemos que se vendieron tickets extras y que hubo gente que ingresó sin entrada. Eso lo tendrá que definir la Justicia”, agregaron de la Comuna.

Desde el Ministerio de Seguridad bonaerense sostuvieron que eran 1.100 los policías que custodiaban la zona lindera al campo “La Colmena” y que esa cantidad resultaba “suficiente” para contener a 150 mil personas. “La Policía controló que no hubiera desmanes fuera del lugar. Fue un evento masivo pero privado, por eso la Bonaerense no pudo ingresar. Y el trabajo que se hizo afuera fue el adecuado. Se realizaron nueve detenciones: siete por venta de cocaína y dos por el robo de un kiosco cercano a la terminal”, precisaron voceros de la cartera provincial.

Los organizadores del evento no quisieron hablar. “Por el momento, decidimos conveniente no hacer declaraciones”, se limitó a decir Matías Peuscovich, uno de los productores del show, al ser consultado por el diario El Popular de Olavarría.

Por la noche, se dictó el “secreto de sumario” en la causa que tiene al frente a la fiscal Susana Alonso. La titular de la Unidad Fiscal de Investigación 7 confirmó los fallecimientos de los dos hombres y resaltó que hubo venta de entradas “sin límite”. También prometió “ir a fondo” para determinar quiénes fueron los responsables del descontrol.

A su vez, Alonso señaló que los presentes en “La Colmena” podrían ser más de 400 mil, según “la estimación de (las imágenes tomadas por) los drones” y se lamentó por encontrarse con “gente cortada y fracturada”. Por la tarde, se acercó al Hotel Santa Rosa, donde le tomó declaración al ex líder de los Redonditos de Ricota. Con su testimonio, el cantante habría intentado despegarse de la organización, según fuentes de la investigación.

Está previsto que la fiscal indague en las próximas horas a los hermanos Matías y Marcos Peuscovich, productores del show. Se estima que la recaudación superó los 10 millones de dólares, sólo calculando que la venta fue de 200 mil entradas.

El clima festivo de la previa al recital había desaparecido por completo entre los que quedaban ayer en Olavarría. Cientos de personas, con frío y sin plata, esperaban apoyadas en cartones y envueltas en mantas. La premisa desde temprano fue “salir como sea” de esta ciudad llena de botellas rotas, colillas de cigarrillo y olor a pis. Con esa intención, cientos de personas se treparon a varios camiones que los dejaron en la ruta por la mañana. Unas horas después, empezaron a salir colectivos de línea de localidades cercanas de Olavarría, con Liniers, Retiro y Mar del Plata como destinos. “Primero, mujeres y niños”, gritaban los choferes. La gente no hacía caso, empujaba y se subía por las ventanas.

En el Hospital Municipal de Olavarría todo era angustia e incertidumbre. En las primeras horas y ante la falta de señal de celular, se acercaron amigos de los perdidos en las avalanchas. Mostraban fotos y aportaban datos sobre cómo estaban vestidos. Con la salida del sol, muchos lograron reencontrarse. Pero unos 300 continuaban ayer sin aparecer.

Anoche, decenas de familiares recién llegados de sus respectivas localidades, pedían desesperados alguna información. Las redes sociales también fueron clave para la búsqueda. Se creó la página de Facebook “Recital del Indio-¿Dónde estás?” para consultar sobre el paradero de las personas que todavía no habían sido localizadas. En el mismo sitio compartieron los listados de los colectivos y las combis que emprendieron el regreso con sus pasajeros sanos y salvos.

Los vecinos de Olavarría vivieron el aluvión con temor, incluso antes de los incidentes. Es que son 111 mil habitantes y en pocas horas recibieron a más del triple de su población. “Mucha gente está asustada desde hace días. Se sabía que esto iba a pasar: no hicieron nada para evitarlo. Los vecinos estuvimos de acuerdo cuando hace 20 años se decidió suspender el show de los Redonditos de Ricota. Tendrían que haber hecho lo mismo esta vez”, denunció Carolina Arriga, que ayer miraba desde la ventana de su casa a los fanáticos que seguían en el lugar y que caminaban como zombies, sin rumbo y embarrados hasta la cintura.

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